Aunque un poco despistada, hay dos cosas que nunca me olvido: mi móvil y mis cascos que en verano cambio por un altavoz. Si, la música va siempre conmigo.
Despeinada, dormida y con ojeras, todo ello lo intento equilibrar con mi sonrisa. Me gusta sonreír y hacer reír a la gente, además si reír nos alarga la vida, qué mejor?
Y desde hace unos días una nueva compañera que inmortalizará mis mejores sonrisas; mi cámara.