Hay personas que están hechas de acero inolvidable, personas que hacen que todo tenga sentido, incluso lo que no importaba hasta que las conocimos. Son personas autenticas que marcan un antes y un después en nuestras vida, que llegan como un soplo de aire fresco y que, si se van, permanecen como huella indeleble en nuestros recuerdos. Me gustan las personas que dejan huella y no cicatrices.
Huella de mano en la ventana.