En esta ocasión, he optado por un retrato especialmente simple de Andrea que realicé el otro día en el estudio con la Sudadera amarilla de Esther actuando de fondo y manteniendo buena parte de su textura. Con esta imagen, cuento que al manipularla para desenfocar el fondo, pueda conseguir una mancha amarilla en la imagen, que pueda contrastar y dar algo de color frente al negro total del resto de la imagen.
En cuánto al resto de la imagen, está escasamente tratada para que así, la semana que viene la diferencia sea mayor.
Me parece también resaltable de la imagen, por paradojico, lo poco que concuerdan la imagen que transmite Andrea con la capucha puesta sobre un fondo negro (una imagen dura) con lo que su cara y su expresión nos dice. Lo que genera una extraña sensación, como si algo no estuviese bien en la fotografía.