Esta fotografía la saque por la mañana temprano cuando las hojas de rocío aun bañaban las ramas de los árboles, las hojas y la telaraña. Son esas gotitas las que hacían que la forma de la tela se apreciara aun mejor, pero no por todo su contorno y parece que está a punto de romperse alguno de sus hilos.
En Lihtroom solo he aumentado un poco los tonos negros, simplemente para centrar un poco más el histograma y aumentar el contraste con la luz blanquecina del fondo.